Vasodilatación Wikipedia, la enciclopedia libre

La vasodilatación espontánea de un tejido implica una respuesta rápida del mismo ante un estímulo, con el fin de obtener un mayor flujo sanguíneo requerido. Estas bebidas, a nivel del sistema circulatorio, aumentan la actividad cardíaca y producen vasodilatación periférica, lo que explica el enrojecimiento de la piel y el aumento de temperatura superficial tras su consumo. Existen múltiples causas por las cuales puede producirse una vasodilatación en el organismo. El músculo liso de la pared vascular responde a diferentes estímulos, entre ellos las aferencias del sistema nervioso autónomo, sustancias secretadas por células inflamatorias y numerosos fármacos. La vasodilatación periférica, en cambio, es la dilatación de los vasos sanguíneos que irrigan nuestras extremidades, como por ejemplo los brazos y las piernas. La vasodilatación y la vasoconstricción están regulados intrínsecamente por mecanismos propios del sistema circulatorio, o extrínsecamente, a través del sistema nervioso y del sistema endocrino (por acción cómo tomar óxido nítrico hormonal).

Después tenemos a las venas, cuyo trabajo es transportar la sangre desde los tejidos hacia el corazón, es decir, se ocupan de la sangre de retorno; las ramificaciones más pequeñas de las venas se llaman vénulas. También puede ocurrir como resultado de algunos problemas de salud o del consumo de ciertos fármacos y drogas. Porque las arteriolas cutáneas se dilatan para aumentar el flujo de sangre hacia la superficie corporal y facilitar la pérdida de calor por radiación. Un vasodilatador coronario es, específicamente, el que actúa sobre las arterias que irrigan el corazón.

La hipotensión puede provocar que no llegue suficiente sangre y oxígeno al cerebro y a otros órganos del cuerpo, hecho que puede poner en peligro la vida del individuo. Por desgracia, existen ciertos procesos patológicos que pueden surgir como respuesta a una vasodilatación desmesurada. La vasodilatación es un proceso fisiológico normal, pues se produce cuando estamos nerviosos, a la hora de hacer ejercicio, ante un aumento de la temperatura, con el consumo del alcohol y en muchos otros eventos comunes durante la vida del individuo. De todas formas, el uso de los vasodilatadores no está exento de riesgo. Los vasodilatadores, como su propio nombre indica, son medicamentos que ensanchan (vasodilatan) los vasos sanguíneos.

  • Es un proceso fisiológico que ocurre naturalmente, el cual permite entregar más sangre cuando y donde es necesaria, así como disminuir la presión arterial.
  • Esto, en algunos casos, conduce a una disminución del flujo sanguíneo y un aporte más bajo de nutrientes y oxígeno a ciertos tejidos del cuerpo.
  • Si es exagerada, la dilatación de los vasos sanguíneos puede reducir la presión.
  • De todos los mediadores vasodilatadores endógenos, el óxido nítrico (NO) es probablemente el más estudiado.
  • La vasodilatación es el proceso que ocurre cuando algunos vasos sanguíneos de nuestro cuerpo se ensanchan -se dilatan- permitiendo que más sangre pase por ellos hacia determinados órganos y tejidos.

La inflamación

Al aumentar la sección transversal de las arteriolas en la zona también aumenta la cantidad de sangre que llega; de igual manera, aumenta la cantidad de líquido que pasa de los capilares al espacio intersticial, lo que se manifiesta como hinchazón de la zona. Cuando la inflamación está generalizada, como en la sepsis, los mediadores químicos están en todas partes e inducen vasodilatación. En casos de traumatismos, infecciones o heridas, los glóbulos blancos que se encuentran en la zona afectada producen una serie de mediadores químicos cuyo objetivo final es producir vasodilatación para que lleguen más glóbulos blancos, anticuerpos y plaquetas a la zona dañada. Esto ocurre porque se liberan mediadores químicos y señales nerviosas en todo el cuerpo que inducen vasodilatación, ya que los tejidos necesitan oxígeno. Cuando la hipoxia es generalizada —como en una persona que sube desde el nivel del mar a más de 3000 metros—, la vasodilatación es generalizada. Si la hipoxia es localizada, como en el caso anterior, la arteria que se dilata es solo la que llega a esa zona.

La altitud también es importante, pues a mayor altitud, menor cantidad de oxígeno hay disponible para respirar, por lo que mayores cantidades de sangre deben ser entregadas a los órganos para que sus células reciban la cantidad de oxígeno necesaria para sus funciones normales; ahí es donde participa la vasodilatación. Entre otras de las cosas que afectan o que inducen la vasodilatación están la temperatura, la altitud, la edad y el peso. Estos medicamentos generalmente son administrados por los médicos para disminuir la presión arterial en pacientes hipertensos o con otras afecciones cardíacas semejantes Lo mismo es cierto para químicos como el óxido nítrico, el dióxido de carbono y hormonas como las prostaglandinas, la histamina y el neurotransmisor acetilcolina. Cuando alguien consume alcohol, la sensación de enrojecimiento facial y aumento de su temperatura interna se debe a la vasodilatación que este induce. Finalmente, los capilares son los vasos sanguíneos más pequeños de todos, pero también son sumamente importantes, pues todo el intercambio de gases, fluidos, nutrientes y desechos que tiene que ver con el sistema circulatorio ocurre a través de estos numerosos y diminutos canales.

Esto produce una reducción de la resistencia vascular periférica y, en consecuencia, una disminución de la presión arterial. La vasodilatación se produce cuando los vasos sanguíneos se expanden, aumentando su diámetro y permitiendo un mayor flujo sanguíneo a través de ellos. En resumen, la dilatación de los vasos sanguíneos es un proceso complejo regulado por diversos factores, como la acción de sustancias vasodilatadoras, el aumento del flujo sanguíneo y la respuesta a estímulos ambientales. Diversos factores pueden desencadenarla, como la acción de sustancias vasodilatadoras, el aumento del flujo sanguíneo y la disminución de la resistencia vascular.

¿Por qué la piel se enrojece con el calor?

En consecuencia, esta se estanca en las venas y provoca una serie de síntomas, como pesadez de piernas, enrojecimiento, picor, dolor, calambres musculares, parestesia u hormigueo, etc. Como su nombre indica, la vasodilatación es el proceso por el cual se dilatan los vasos sanguíneos. Lo cierto es que así es, ya que la vasodilatación y la vasoconstricción venosa (es decir, la dilatación y la contracción de los vasos sanguíneos) tiene que ver con la temperatura ambiental, entre otros factores.

Esto debido a que órganos como el cerebro, corazón, riñones y el hígado, son los encargados de ayudar a regular la temperatura corporal. Los vasos sanguíneos son las vías del sistema cardiovascular, que se encargan de ser un medio de transporte para la sangre con y sin oxígeno que llega a todos los tejidos y que retorna al corazón. Durante el ejercicio, se produce vasodilatación para aumentar el flujo sanguíneo a los músculos, suministrándoles oxígeno y nutrientes para un mejor rendimiento. La vasodilatación reduce la presión arterial al permitir que la sangre fluya más fácilmente a través de vasos ensanchados, reduciendo la resistencia vascular.